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Hugo es un niño inocente que tras averiguar que sus padres no son lo que aparentan se va a convertir en un pillo, y ante todo en un superviviente que nunca llega a conseguir lo que quiere aunque utilice todo tipo de tretas y  chantajes.

La vida de Hugo comienza a torcerse cuando su madre le dice que padece de los nervios y tiene que acompañarla a un doctor, le pide en un principio que le espere en la casa de la portera, echadora de cartas y allí conoce a Leo, una chica que en un principio confunde con un chico y se convertirá primero en su gran amiga para con el tiempo llegar a ser su mujer. Esta le dirá que su madre no va a tratarse de los nervios sino que va a acostarse con el músico que por lo visto no es médico como piensa el chaval. Su padre es administrador de fincas y un día le cuenta los chanchullos que tiene que hacer para sobrevivir y llevar una vida digna para su madre que es una santa y además una mujer mucho más joven que él.

A partir de tanta acumulación de conocimiento inútil surge la rebelión en nuestro joven y se cargará de ira,  chantajeará a su madre, robará en una de los inmuebles que gestiona su  padre e incluso maltrata a su joven amigo Marco enamorado de él. Entre medio se enamorará de una joven adinerada llamada Olivia que se deshace de él con cajas destempladas, pues piensa que es tonto, (en ese momento no le falta mucha razón a la joven burguesita).

En realidad una constante en la historia es la obsesión de nuestro protagonista en aquello que emprende o en lo que desea, si quiere estar con Olivia la acosa, si decide ponerse a estudiar para mejorar su vida lo hace de manera compulsiva y así con casi todo excepto con ser peluquero.

En la segunda parte para redimirse de su conducta con sus padres decide irse a la mili, en un principio pensaba ir a la legión. Aquí en vista de que no sabe hacer nada le asignan la labor de peluquero, algo en lo que se convierte en un maestro y en lo que probablemente está su futuro, pero Hugo odia ser peluquero, trabaja siete años en ello y le parecen siete años perdidos.

Se casa con Leo, tienen una relación en la que sobre todo beben gintonics y se pelean y llegan a las manos las más de las veces, pero cuando Hugo tiene una gran idea, como montar una ferretería o ir a vivir a una granja, los días que lo habla con Leo son los mejores de su vida sea un día u otro.

Todo conduce a un final en el que Hugo descubre a sus padres y las ilusiones y las esperanzas no parece que van a llegar a buen fin y tal vez se tenga que quedar anclado en la peluquería.

“¿En qué proporción se mezclan el ridículo y lo sublime, lo trascendente y lo banal, la comedia, la épica, el drama y el folletín?”.

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