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la-mujer-heladaTiene treinta años, es profesora, casada con un ejecutivo, madre de dos niños. Vive en una casa confortable. Sin embargo, es una mujer helada. Igual que miles de mujeres ha sentido cómo su curiosidad, su impulso vital se iban anquilosando a fuerza de un trabajo que compaginar con compras que hacer, cenas que cocinar, baños de niños que preparar… Todo eso que se entiende por la condición normal de mujer. Annie Ernaux cuenta  brillantemente esta alteración de lo cotidiano, este empobrecimiento de las sensaciones, esta dilución de la identidad; esclavitud a la que las mujeres son empujadas como a un desafío.

En eso se ha convertido aquella niña con una madre tendera y un padre que se dedicaba a las labores del hogar, una niña a la que la madre inculco el amor por la lectura y su objetivo era llegar a estudiar y ser algo en la vida, sin depender de ningún hombre y no como su amiga Brigitte, la que en un tiempo fue su gran confidente, las mejores amigas, mas cuando va a su casa y observa a su familia, le recrimina la conducta de sus padres y le dice que su madre es la que lleva los pantalones y su padre un adorno, algo que nuestra protagonista no comparte, ni compartirá jamás, pues sus padres quieren que sea una mujer independiente.

Decide estudiar magisterio y se va de su villa natal, se siente descolocada con sus nuevas compañeras de estudios a las que parece que no les hace falta ni estudiar, y a los 23 años se casa, con el tiempo se da cuenta que es el mayor error de su vida.

Tiene que abandonar temporalmente su tesina y dedicarse a las labores del hogar, algo que no la motiva en absoluto, puesto que es su marido quien tiene que sacar adelante su carrera, sacrificando la suya. Además comete el error de quedarse embarazada enseguida lo que le limita más aun su vida. Su marido es su compañero, pero no es un compañero en todo el sentido de la palabra, ella es la que tiene que realizar siempre las labores de la casa cuidar al niño y la ayuda de su marido es mínima. Esto es lo que lleva aparejado ser una mujer, trabajar dentro y fuera de casa. Cuando consigue acceder a un trabajo y quiere volcarse en él, no podrá hacerlo porque le esperan todas esas tareas domésticas y tiene que atender dócilmente a su marido.

Una de las imagenes que mejor define la novela es cuando el marido le dice que se va a ver la película de Bergman, si a ella no la importa, porque claro ella se tiene que quedar en casa cuidando de su hijo.

Excelente reflejo de la sociedad actual, aunque se hable de la liberación de la mujer, la mujer sigue siendo la trabajadora en todos los ámbitos: en la casa y fuera de ella, y buscando su lugar en un mundo que ha sido pensado para los hombres.

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