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la_violencia_justaTeresa Olivella ansía vengarse de su esposo maltratador. Un día conoce a Alexis Rodón, más que conocerle se enterá por sus amigas de un caso del pasado de Alexis llamado “el caso de la vergüenza” por el cual este fue apartado del cuerpo de los Mossos de Esquadra, fue un caso terrible en el que el mosso uso la fuerza para hacer confesar a un indeseable. Tras saber esto Teresa le abordará por medio de encuentros futbolísticos en los que pasa su tiempo Rodón los fines de semana, y entre partido y partido Teresa intenta conquistarle y así aprovechar la oportunidad de tener al hombre adecuado a su lado. Rodón por su parte colabora con los Mossos en la desarticulación de una red de prostitución, puesto que el soplo le llego a Rodón cuando detuvo a una mujer en los grandes almacenes en los que trabaja de jefe de seguridad, y esta le dijo que había niños entre las prostitutas. Pero deben tener cuidado pues están dirigidos por un clan mafioso, en el que lleva la batuta una mujer y su hijo.

Rodón colaborará con los Mossos sin que parte de la cúpula lo sepa, se pone en contacto con su antiguo compañero  Xavi, con el que todavía mantiene el contacto pues todos los miércoles juegan al pádel y con su exmujer Isabel, que será la jueza que facilita la desmantelación de la red. Cuando llevan a cabo la operación es un fiasco porque no habrá niños por ningún lado, lo único que desmantelan es una pequeña red de prostitutas, esto es debido a que los mafiosos ya sabían del plan.

Sin quererlo poco a poco Rodón caerá en las redes de Teresa, una mujer a la que ya no le queda nada porque su marido la humilló tanto que se ha convertido en una payasa, que es el papel que más le gustaba a su marido, conquistará a Rodón que en un principio es reacio a meterse en esa historia, puesto que sabe que es una bomba de relojería.

La historia se irá complicando y dejará por el camino muchos más cadáveres que el “caso de la vergüenza” por el que a Rodón le expulsaron del cuerpo, pero como ahora no pertenece a la policía parece que los crímenes pueden quedar impunes, paradojas de la vida.

Una gran novela negra, Andreu Martín en estado puro. He de decir que hay una mención a la Muerte del pequeño Shug, un country noir exquisito.

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