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el_hombre_del_balconEn 1967 la pareja sueca escribía El hombre  del balcón novela basada en  hechos reales, puesto que en el verano de 1963, dos niñas sufrieron abusos sexuales y posteriormente asesinadas por un sujeto que las llevo con engaños del parque donde jugaban. Sjöwall y Wahlöö, modificaran la historia en el número de asesinatos pero en esencia se atendrán a lo que en realidad ocurrió.

Dos niñas son asesinadas mediando entre los crímenes un día, ambas en un parque, las madres de las niñas no conciben que se hayan ido con un desconocido, pero así ha sido.

El inspector Martin Beck y la policía de Estocolmo andan totalmente desorientados en el caso, es más Beck cree que se le pasa algo por alto, los únicos testigos que estaban cerca cuando sucedió el crimen han sido un niño que tiene un billete que le dio el presunto homicida y un ladrón que da una descripción del individuo que puede coincidir con medio Estocolmo: en torno a los 40 años, desaliñado, estatura media.

La novela se abre con un hombre en el balcón observando la calle, los escritores parece que nos están diciendo no os olvidéis del hombre del balcón tal vez no sea tan inofensivo como parece. Esta cuarta entrega nos va a ofrecer una panorámica de Estocolmo, pues la historia esta narrada deteniéndose en cada calle y en cada parque.

Otra característica que la hace diferente a otras de la saga es que aparece el personaje de Gunvald Larsson, un policía bastante repelente que sirve de apoyo a la unidad en algunos casos, el sujeto es un cargante y no tiene nada que ver con el resto de los compañeros, de hecho no despierta en ellos la más mínima simpatía.

El hombre en el balcón es una excelente novela negra, más que creíble, puesto que nos narran lo bueno y lo malo de la policía, su personal, los lentos métodos policíacos de la era y en la que como siempre nuestros autores cuestionan el modelo del bienestar sueco.

«Cambiaron por completo el género. Cualquiera que escriba novelas policíacas después de las suyas inevitablemente se inspirará en ellos». Henning Mankell

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