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cadanocheLola López Mondéjar pone patas arriba la visión que en muchos casos se ha tenido de Lolita, sobre todo gracias al cine donde paso a ser una nínfula que traía por la calle de la amargura a Humbert, “el instruido y educado profesor”

Dolores Schiller acaba de saber que padece un cáncer incurable y, antes de recurrir a un suicidio asistido, como ha resuelto hacer, decide revelar su secreto: cuando cumplió veinte años, su padre le hizo entrega de los diarios de su madre, fallecida al dar a luz. Al compararlos con lo sucedido a Lolita, la protagonista de la novela de Vladimir Nabokov, Dolores sospecha que su madre y la famosa niña podrían ser la misma persona. Guiada por esta intuición, viaja hasta Suiza para entrevistarse con el protagonista masculino de la obra, Humbert Humbert, y tratar de hacerle justicia a Dolores Haze, reinterpretando su historia desde una óptica nueva.

El principal objetivo de Schiller en la historia es demostrar que su madre no era una niña que sedujo a Humbert y que el fue la victima de la historia, sino al contrario, nos muestra a un Humbert obsesionado con las adolescentes y no tan adolescentes, y para llegar a ellas utiliza todo tipo de tretas como en este caso camelarse a la madre para luego quedarse con la hija. De hecho en los diarios de su  madre el tener que acostarse con Humbert es un castigo que le acontece cada noche, cada noche.

Por otra parte la hija es una mujer totalmente contraria a su progenitora, asexuada, antepone su trabajo a todo y en el momento  en que descubre la verdad sobre la vida de “Lolita”, al enterarse de que Humbert vive en Suiza viajará hasta allí para hablar con él sobre su madre, el hombre no está en absoluto arrepentido y lo que hizo le parece lo propio y probablemente lo hacía con bastantes más.

La historia se desarrolla en dos momentos, el presente: año 2009, en el que Dolores Schiller va a morir y otro entre 1972 a 1976, que es cuando Schiller entra en la universidad y pronto se entera de la historia de su madre.

La novela es interesante porque el planteamiento hace que veamos a Lolita como una víctima en vez de como una pequeña provocadora.

Al final de la novela se pueden leer unas declaraciones reales del propio Vladimir Nabokov: “No sólo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada, sino su aspecto físico, su edad, todo ha sido modificado por las ilustraciones en publicaciones extranjeras”. Y Nabokov concluye: “Lolita, la nínfula, no existe fuera de la obsesión que destruye a Humbert, y este es un aspecto esencial de un libro singular que ha sido falseado por una popularidad artificiosa”.

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