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reypicasAndrew J. Rush ha conseguido el aplauso del público y la crítica, un éxito con el que sueña la mayoría de los autores. Sus veintiocho novelas policíacas han vendido millones de ejemplares en decenas de países y tiene un poderoso agente y un editor brillante en Nueva York. También tiene una amante esposa y tres hijos ya adultos, y es una gloria local en el pueblo de Nueva Jersey donde reside.

Pero Rush esconde un oscuro secreto. Utilizando el seudónimo Rey de Picas escribe otro tipo de novelas, violentas y espeluznantes: el tipo de libros que el refinado Andrew nunca leería y mucho menos escribiría. Rush recibe una citación judicial tras ser demandado por una mujer chiflada que lo acusa de plagio, está claro que la acusación no tiene ningún sentido, pero trastocará la feliz vida del autor, pues teme que alguien haya descubierto a su otro yo, ese escritor de terror llamado “Rey de picas”. Por otro lado su hija al encontrar una de estas novelas en casa empieza a hacer preguntas incomodas, diciendo que alguien les debe de conocer muy bien para hablar en esos libros de asuntos que sólo conoce la familia.

A partir de aquí la vida de  Andrew J. Rush se irá a la deriva, en su mente convive la locura y la cordura, aparecen episodios de su vida en los que ya desde su infancia nos hacen pensar en la estabilidad mental de nuestro hombre y ahora se desencadena una autentica debacle en su mente. Desconfiará de su mujer y cometerá una barbaridad tras otra hasta llegar a un final totalmente adecuado a la línea de la historia. Hay dos voces una escrita en cursiva que son los pensamientos descabellados del autor, como si fueran las voces que oye una persona que sufre  un trastorno mental, lo que padece Andrew, y otra la que intenta sobrevivir día a día antes de que esa mujer trastornada le llevará a juicio. En esta tesitura el escritor de “Rey de Picas” se volverá más productivo y exitoso, mientras que Andrew J. Rush se bloqueará y no es capaz de escribir más

La novela es un homenaje a Poe, pues aparecen muchas de sus obras en ella, así como a Stephen King, puesto que para Rey de Picas es un modelo a seguir. A su vez la autora pone sobre la mesa el tema de los seudónimos y el tema del género negro como un tema menor, puesto que ya desde el principio la autora nos habla de Andrew J. Rush como un escritor de best seller segundón.

Algo de lo que nos narra Oates puede formar parte de su vida, puesto que dentro de su prolífica carrera ella escribió novelas de suspense o negras con dos seudónimos:  Rosamond Smith y Lauren Kelly.

Ahora que se ha dado el premio Nobel a Bob Dylan y corren ríos de tinta sobre si era el adecuado a este premio o no. Mi opinión no es desmerecer a Bob Dylan, pero sinceramente desde Tony Morrison hace  23 años el Nobel no se había acercado a Estados Unidos, para mí existen escritores/as que se lo merecen más que Dylan al que le pueden dar unos cuantos Grammys más, mi favorita era Joyce Carol Oates por la que tengo debilidad, mas se lo podían haber llevado Don DeLillo, Franzen o Philiph Roth entre otros y hubiera sido más merecido. Y el  mundo editorial podía haberse beneficiado más del tema.

De todas formas creo que Oates nunca se lo llevará, si sigue en su línea con hachas de por medio y una escritura que en ocasiones se mueve en torno al género negro o de suspense, a pesar de que es una escritora de lo más versátil que se maneja tanto en el relato como en la novela de forma brillante y a su vez es capaz de moverse en diferentes géneros. Así que hoy va mi pequeño homenaje a Joyce Carol Oates por ser una de las grandes.

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