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Nuestras_callesMarzia es una niña y posteriormente será una joven marcada por una madre brillante y la perdida de su padre. De pequeña Marzia es criada por Elide, su niñera, es la que cumple las verdaderas funciones de madre para la niña, ya que su madre es una de las primeras abogadas de Roma. Corren los años 30 y Anna es una mujer comprometida con causas políticas, lucha contra el fascismo, y cuando estalla la guerra mundial esto la llevará a la cárcel. La pequeña Marzia es una niña inteligente, tartamudea y la cuesta relacionarse con el resto de los niños y posteriormente adolescentes de su entorno, hasta que un día aparece en su vida Lúcia, la antítesis de Marzia, tiene cantidad de amigos, brilla en el instituto y la introduce en un mundo distinto pero en el que normalmente pasa desapercibida.

En cambio cuando Marzia presenta a Lúcia a su madre esta se queda fascinada con la joven, es probablemente la hija que hubiera deseado tener: impulsiva, decidida y con el tiempo es esta última la que complace a Anna, cuando dice que quiere estudiar derecho, mientras su hija esta decidida a ser química pues no esta dispuesta a estudiar derecho y tener que hablar continuamente en un juzgado pues lo vive como un castigo.

La relación de Marzia con su madre es una relación fría, distante por parte de la madre, una mujer en un mundo de hombres que ve a su hija como una especie de pusilánime que no es capaz de ser tan fuerte como lo es ella. No hay reproches, pero hay demasiados silencios e imposiciones por parte de la madre que hacen que la relación parezca siempre complicada y poco gratificante para las dos partes.

Nuestra joven se refugia en la lectura, en inventar personajes inexistentes con los cuales dialoga, en pasear por Roma sola. La historia refleja esa falta de entendimiento que se da en muchas ocasiones entre madres e hijas, tal vez porque estas últimas no respondan a las expectativas de las primeras o porque las hijas no comprendan a sus madres independientes que viven para el trabajo.

Lo que consigue Anna al dejar a Marzia a su aire es que cada vez más se afiance su personalidad llegando a ser una mujer capaz de tener una vida, al margen de los afectos familiares. Porque de esto va la historia hasta que punto las carencias afectivas dentro de los vínculos familiares afectan a cada uno de los componentes de estas.

La novela recuperada por Errata Naturae, fue escrita en 1969 por la autora. Un acierto por parte de la editorial recuperar este tipo de obras.

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