Etiquetas

, , , ,


napEl mar no baña Nápoles esta compuesto por los siguientes relatos: Las gafas, Interior familiar, Oro en Forcella, La ciudad involuntaria y El silencio de la razón.

En las gafas, a una niña de una familia humilde, le compra su tía unas gafas de 8000 liras porque apenas puede ver, de hecho tiene 9 y 10 dioptrias, cuando se prueba las gafas en la tienda y sale a la calle todo le parece una maravilla. Al cabo de una semana su madre va a buscar las gafas, y a la niña en el mundo de sombras que vive todo lo que la rodea la parece precioso, incluso un harapo que le ha regalado la marquesa, que es la arrendadora del piso en el que viven. Cuando su madre le entrega las gafas, la niña se marea, no sólo por el efecto de las gafas sino por el del entorno: pobre, feo y triste.

En Interior familiar Anastasia es una mujer de 30 años que sostiene a toda su familia con su trabajo, a su hermana Anna, chica enfermiza y por la cual tiene debilidad su madre, y a su hermano. Anastasia se enfrenta a un futuro en el que sus hermanos al menos tienen con quien compartirlo, pues ambos tienen parejas, pero ella se ve como la mujer fea que vivirá manteniendo a todos ellos, y ocupando un lugar marginal dentro de la casa. Pues la obligación de trabajar parece que va indiscutiblemente unida a ella.

Oro en Forcella es un relato breve en el que una madre necesita dinero para que operen a su hijo en Turín, empeña una joya, pero con esto no le da para emprender el viaje. En esta historia es donde aparece la frase: El mar no baña Nápoles, porque parece que el mar se ha olvidado de las clases más bajas, de los pobres de la ciudad.

La ciudad involuntaria nos sumerge en la parte más oscura de Nápoles y nos introduce en el edificio Granilli, uno de los edificios más míseros, allí nos presenta a personas que malviven hacinados y como la muerte les rodea cada poco tiempo, llevándose a sus hijos, pero la convivencia con la parca es ya una forma de vida.

El silencio de la razón es el encuentro de la autora con los escritores napolitanos de la época, el llamado grupo “Sud”, y los desencuentros y encuentros entre ellos, más frecuentes los primeros que los segundos.

Ortese nos narra las historias con una prosa dura y sin miramientos, describiéndonos una Nápoles ahogada en sus barrios y en sus gentes. Un reflejo de una ciudad pobre e infeliz.

He llegado a estos  relatos por una entrevista que le hacían a “Elena Ferrante” y aunque dura es una gran novela, de esas que es obligado leer para comprender un poco la ciudad y su evolución.

 

Anuncios