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mary ann cuando asedien tu faz.cdrSinopsis: Se reúnen en este volumen todas las novelas cortas de Mary Ann Clark Bremer traducidas hasta la fecha al castellano y publicadas por Periférica: Una biblioteca de verano, Cuando acabe el invierno, El librero de París y la princesa rusa y Una pasión parecida al miedo. A las que se añade un breve relato, «Cuando asedien tu faz cuarenta inviernos…», coetáneo de los demás textos, y cuyo título fue tomado por la autora de un verso de William Shakespeare.

Cargado de un lenguaje poético con continuas alusiones a grandes autores de la literatura de todos los países la escritora Mary Ann Clark Bremer en estos relatos nos hablara del amor y sobre todo de la perdida de ese amor.

En todas las historias aparece la misma protagonista, esa que en la primera perdió a sus padres y monta una biblioteca con los libros que le dejo en herencia su tío al acabar la Segunda Guerra Mundial. En ella conocerá al amor de su vida y dejará el proyecto y se casará con Saúl, con el tiempo irán a vivir a Israel y al cabo de diez años perderá a su marido. En el segundo relato se encierra en si misma y en ese duelo por el amor perdido, y aunque nos narra que conoce a un segundo hombre y será su otro gran amor, en este hay una ausencia que no se percibe en su primer hombre.

El librero de Paris y la princesa rusa, lo leí hace tiempo y tiene su propia entrada, el cuarto relato, una pasión parecida al miedo nos inserta varias historias de mujeres dentro del relato, todas ellas tienen que ver con el mundo religiosos, Esther, Ruth, Noemi.

El último y más breve de los relatos, tiene carácter epistolar y deducimos que es una carta de la escritora a una amiga en la que la dice que no tema a la llegada de los cuarenta años.

Los mejores en mi opinión son los dos primeros cargados de evocaciones literarias con las que la protagonista se siente identificada. Llenos de tristeza, melancolía y con algunos toques de alegría y humor en el primero de ellos, cuando a su vida llega el amor y ese proyecto de biblioteca en un pueblecito francés, donde el alcalde acude a por libros para el consistorio que probablemente nunca leerán.

Aunque americana, su obra deambula por un periplo de países: Francia, Suiza, Israel y sobre todo nos lleva por unos relatos cargados de sentimientos.

“Cuando asedien tu faz cuarenta inviernos
y ahonden surcos en tu prado hermoso,
tu juventud, altiva vestidura,
será un andrajo que no mira nadie.

Y si por tu belleza preguntaran,
tesoro de tu tiempo apasionado,
decir que yace en tus sumidos ojos
dará motivo a escarnios o falsías.

¡Cuánto más te alabaran en su empleo
si respondieras : – « Este grácil hijo
mi deuda salda y mi vejez excusa »,

pues su beldad sería tu legado!
Pudieras, renaciendo en la vejez,
ver cálida tu sangre que se enfría.”

William Shakespeare.

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