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Pista Negra_135X220Forzado a abandonar su querida Roma natal debido a ciertas irregularidades en el desempeño de su labor policial, Rocco Schiavone es enviado al valle de Aosta, que pese a estar situado en la península Itálica, para un meridional como él es lo más parecido a aterrizar en Marte. Rodeado de imponentes montañas, atenazado por un frío glacial y desconcertado ante el carácter circunspecto de los habitantes del lugar, Rocco encara su segundo caso con el mismo talante de siempre, irritable y transgresor hasta el límite de lo permisible, pero imbuido de un profundo sentido de la justicia.

Cuando una mujer es hallada muerta en su casa y, en la penumbra, se extienden las secuelas de lo que en apariencia ha sido un robo violento, el subjefe Schiavone se resiste a la tentación de creer lo evidente. Una serie de coincidencias y divergencias, sumadas a la ambigüedad de algunos personajes, transformará gradualmente el escenario del crimen en una espesa niebla de misterios. Para despejarla, Schiavone pondrá en práctica su contundente método particular, basado en la intuición, la astucia, una inquebrantable lealtad a su gente de confianza y cierta tendencia a tomarse la justicia por su mano. (Sinopsis de la editorial).

Schiavone ha tenido que abandonar su adorada Roma y esta exiliado como quien dice en el valle de Aosta, valle que a nuestro policía no le gusta en absoluto. Instalado en una relativa calma, se produce el suicidio de una mujer, que en un principio parece un suicidio pero a medida que van avanzando en la investigación parece más un crimen que lo anterior.

En la casa de la mujer habían entrado a robar por lo que la casa esta patas arriba cuando llega la sirvienta, y la mujer aparece colgada. Pero se van a dar una serie de circunstancias en las que los sospechosos irán variando, debido sobre todo a la investigación del forense.

En mitad de la investigación Schiavone se ve obligado a volver a Roma y tirar de sus contactos para ajustar cuentas con el personaje que hizo que le mandaran al valle de Aosta.

La novela tiene algunos golpes buenos y el caso tiene su intríngulis pues nada es lo que parece y nos lleva por distintas vías hasta conducirnos a un final un tanto inesperado, donde parece que prevalece la justicia poética, pero no esta a la altura de su primera novela, esta era bastante superior.

Con la sinopsis de la editorial la novela no merece demasiados comentarios. Añadir que poco a poco los nuevos compañeros de Schavione se van delineando más y alguno de ellos recuerda al Catarella de Camilleri, aunque sinceramente a mi este me hace bastante más gracia.

 

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