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sheilaSinopsis: Sheila es una chica mona. Su madre dice que es guapísima, claro, pero ya se sabe cómo son las madres. Vive en Manhattan con su mejor amiga, Linda, que es más alta y más delgada que ella.

Sheila no piensa demasiado en el futuro y su vida transcurre como la de cualquier otra chica. Sin embargo, su despreocupación termina el día en que cumple treinta y cae en la cuenta de que no tiene pareja. Sheila intentará resolverlo, pero no es tarea fácil: el que no es gay, se enamora de su mejor amiga; y el que parecía tan buen chico, solo busca ahorrarse el alquiler. Un desastre.

Las decepciones se transforman en desesperación y, en un momento de lucidez, Sheila toma una decisión drástica: suicidarse. Pero antes de hacerlo, tiene que dejar sus cosas en orden y explicar los motivos en una larga nota. (Sinopsis de la editorial).

Sheila Levine es una chica judía que ha acabado la universidad y ahora su objetivo fundamental es encontrar un buen trabajo en el que no tenga que escribir a maquina y ante todo encontrar un marido antes de los veinticinco. Para ello lo primero que debe hacer es abandonar la casa paterna e independizarse, es decir, irse a vivir a Nueva York.

Alquilar en Nueva York no es algo sencillo y aunque comparta piso con su amiga Linda, el presupuesto de ambas no les da para alquilar un buen apartamento, por lo que compartirán el mismo con otra joven, a la que Sheila conoció en el pasado y no tiene demasiado aprecio.

Aunque pone todo su empeño en el tema Sheila verá como su amiga Linda se quita a los novios de en medio porque no han leído a Salinger o han votado a Nixon, mientras que ella no es capaz de conquistar más que a un elemento, con el que esta por no decir que esta sola, pero el chico es un autentico patán.

Ante este panorama cuando se va acercando su treinta cumpleaños Sheila planea con antelación su suicidio y además con bastante antelación, pues tiene previsto suicidarse el 4 de julio para dar el campanazo y seis meses antes ya anda con los tramites. Planifica el acontecimiento como otras organizan su boda.

Pero en este tiempo conoce a Harold, un hombre divorciado, con el que la relación  funciona casi a la perfección. Para mi esta es una de las partes más divertidas de la historia. Cuando Sheila le confía sus planes a Harold, haciéndole prometer que no lo cuente, este la ve como una autentica heroína y su relación funciona aún mejor, es más Sheila llega a plantearse si tal vez podría rehacer su vida con Harold, pero este no esta por la labor, pues dice que después del divorcio ya esta agotado del matrimonio.

A Algunos la novela puede parecer un tanto frívola, pero en cierta manera con un toque de humor Sheila Levine repite patrones de novelas decimonónicas como las de Jane Austen en las que las jóvenes que a los veinticinco no encontraban marido ya estaban avocadas al fracaso. Aunque pensemos que los tiempos han cambiado y mucho, que no digo que no, todavía en la actualidad cuando una joven es independiente y no esta casada ya no con 25 sino con 35 años todavía hay parte de la sociedad que recela y se la ve como una mujer no realizada del todo.

Esta novela fue llevada al cine sin demasiado éxito, en España se publicó en los años 70 y ahora Libros del Asteroide la ha recuperado.

Babelia. Dos visiones de la novela

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