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quintaSinopsis: Boria, el narrador de esta bella novela es un hombre superfluo, destinado a desempeñar un papel marginal en la sociedad que le ha tocado vivir: la Rusia soviética. Hijo de un pequeño empresario judío, sus orígenes pequeñoburgueses le impiden acceder al mundo universitario en el que cree haber encontrado su vocación, por lo que tendrá que formarse de manera autodidacta y resignarse a enseñar en instituciones de segunda clase.

De manera fragmentaria el sensible Boria va recordando su convulsa vida: la muerte de su padre; sus primeros intentos de ganarse la vida dando clases particulares; la vida en las distintas ciudades en las que le toca vivir: Járkov, Leningrado y Rostov; y, sobre todo, sus amores con la bella Katia, paradigma de la volubilidad femenina. A través de esos fragmentos el narrador va componiendo un emotivo y perspicaz retrato de la vida cotidiana en la Rusia soviética, un mundo dominado por los valores colectivos que tiende a aplastar cualquier atisbo de humanidad.

La novela se desarrolla entre los años 1920 y 1940 y tiene carácter autobiográfico, sin un orden cronológico, pues el autor nos mueve hacia atrás y hacia delante en el tiempo, nos narra las consecuencias del poder soviético en la Rusia de la época.

La sociedad estaba dividida en cinco categorías, nuestro protagonista formara parte de la quinta, la constituida por los hijos de comerciantes judíos, esto le supondrá una serie de barreras para acceder a la universidad y poder estudiar una carrera de ciencias como siempre fue su deseo. Pero una manera de suplir esta carencia es impartiendo clases.

Así conoce a la bella Katia, mujer que le marcara a lo largo de toda su vida y hace que los matrimonios que contraiga nunca lleguen a buen fin, pues siempre pensará en su primer amor. Su amor es un amor caprichoso por ambas partes, puesto que cuando Katia es una joven que esta enamorada de Boria y este de ella, el se marcha de su lado. Cuando retorna a ella ambos están casados y aunque se siguen profesando amor, el de Katia ya no es tan incondicional, mas le exige a Boria un amor de este tipo.

El título de la obra es una referencia al siniestro juego de los agentes del KGB de golpear al detenido mientras le compelían a buscar la “quinta esquina” de una habitación cuadrada.

La novela esta escrita con un estilo poético a la vez que crudo. Otra vez tenemos que agradecer al Asteroide que recupere este tipo de obras.

Excelente reseña en El Cultural

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