Etiquetas

, , , ,


Maquetación 1Sonia conoce a Knut en un foro literario de internet y, a pesar de los setecientos kilómetros que los separan, establece con él una particular relación marcada por la obsesión y la extrañeza. Entre la atracción y la repulsión, no puede evitar sentirse fascinada por este personaje insólito y perfeccionista, que vive fuera de toda norma social y que la corteja a través de suntuosos regalos robados. «Le gustaba ir siempre bien vestido, incluso para ir a robar una simple lata de conservas. Tan joven y hablando de escritores del XIX. Filosofando. Cuestionándolo todo. Teorizando sobre el individuo y el grupo, y la hipocresía social, y los chivos expiatorios, y Dios y el destino, la virginidad y el sexo. Solía decir que no hay placer comparable a pensar. Y no, no era petulante ni vanidoso. Era simplemente… exhaustivo.» Su necesidad de poner distancia cuando Knut se vuelve demasiado absorbente, pero también su irrefrenable curiosidad y el ansia de vivir experiencias más allá de una existencia excesivamente reglada, llevarán a Sonia a una doble vida secreta en la que quedará atrapada durante años sin posibilidad de exculparse. Cicatriz no es sólo una inquietante historia de amor descompensado protagonizada por dos seres muy distintos pero a la vez complementarios, es también una reflexión sobre la sociedad de consumo y los robos a gran escala en grandes almacenes, la sumisión y el poder, la anulación del deseo y la carnalidad, el refugio de la infancia, la fantasía como alternativa, la culpa y la expiación, la escritura y la vocación literaria. (Sinopsis de la editorial).

Si en cuatro por cuatro Sara Mesa ya demostraba de sobra sus cualidades literarias y nos internaba en un colegio femenino, con todo lo que en ocasiones trae aparejado estas instituciones, en Cicatriz también presenta un ambiente un tanto enrarecido, hasta llegar a ser opresivo en ocasiones para Sonia, la protagonista de esta historia.

La novela es una relación entre dos desconocidos en principio mediante el correo electrónico y luego irán avanzando a través del teléfono, hasta incluso llegar a encontrarse en una ocasión. Sonia acude desde su ciudad de provincias a Cárdenas, ciudad ficticia en la que vive el protagonista, una gran ciudad que tal vez podíamos identificarla con Madrid.

Sara Mesa nos presenta la obsesión en estado puro, es el caso de Knut el cual se obsesionará con Sonia hasta limites insospechados, esta en un principio entra en su juego, por el afán de saber. El deslumbramiento de otra persona que le enseña filosofía, literatura y la elogia diciendo que tiene muchas posibilidades de escribir un buen libro. Poco a poco la va colmando de regalos excesivos, desde paquetes de libros en el principio de la novela, hasta ropa interior, zapatos y todo tipo de ropa que roba en centros comerciales, lo único que le pide a la protagonista es que pague los gastos de envío.

Si en un principio Sonia se siente fascinada y desconcertada, a medida que avanza la narración vemos que Knut la desborda, la manda tanto que leer que a ella no la da tiempo.  Pretende que su vida sea la misma que la de él y ella sea su proyección. Pero llega un momento en que nuestra protagonista se rebela, conoce un hombre se casa con él y se desvincula de Knut, pero aún así el seguirá llamándola.

En cierta manera Sonia se ha vuelto una persona adictiva a este personaje manipulador, pues al cabo del tiempo retoma su relación con él y ahora él es mucho más desmedido en sus regalos y en su conducta.

Nunca querrá mantener una relación sexual con ella, pues es una especie de relación sagrada, a la vez que perversa para los que la leemos, incentiva a la protagonista a entrar en todos sus juegos, incluso en el del robo, al que ella accede en un par de ocasiones por saber la sensación que genera.

Para mi la novela refleja carencias afectivas, complejos y personalidades dependientes, manipuladoras y sobre todo obsesivas. Creo que es un retrato psicológico de nuestra sociedad bastante bueno.

Crítica de Cicatriz en Babelia

Anuncios