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la-juventud-de-martin-birkSinopsis: “La juventud de Martin Birck” es una novela de aprendizaje sobre el desencanto y el dolor ante la grieta que separa carne y espíritu. El protagoniza Martin Birck, un joven de Estocolmo que sueña con ser poeta, incapaz de liberarse de las ataduras de la sociedad burguesa a la que pertenece y a la que poco a poco acabará sucumbiendo. Asistimos al crecimiento y desarrollo de un joven a lo largo de un período de treinta años, desde una infancia idílica en Estocolmo hasta una madurez opresiva; desde la ingenua alegría de los primeros amores hasta el nihilismo más lúcido, desde las más altas aspiraciones al conformismo más atormentado. En efecto, estamos ante un libro rico en temas fin de siglo: abundan la melancolía, el erotismo y la decadencia.

Primera novela de Söderberg, la juventud de Martin Birck nos narra la vida  de este desde una infancia feliz a una madurez en la que el protagonista no consigue nada de lo que desea.

Martin soñaba con ser poeta pero entra a trabajar en la administración sueca y hay se quedara estancado, se plantea todo en la sociedad en la que vive, la burocracia, la religión, no cree en la existencia de Dios, al menos no un dios como le presentan.

A medida que pasa el tiempo los sueños del protagonista se verán frustrados pasan los años y no consigue nada más que estar en una ciudad triste y lúgubre y seguir siendo un funcionario que no ascenderá en su carrera.

Nunca llegara a ser un hombre rico como pensaba en su infancia, ni se quedara con esa mujer a la que creía amar cuando veía por la calle, sino que al final de la novela Martin vivirá con una mujer en una situación poco conveniente sobre todo para ella y sus ilusiones se han visto truncadas.

La novela es bastante triste y no me parece comparable a otra que he leído de él como el juego serio, esta me parece mucho más floja, aunque el escritor ya apuntaba maneras. Pero si me dijeran que recomendara una obra de este autor nunca recomendaría esta aunque he de reconocer que el final es conmovedor y bastante bueno, pero recomiendo a un Söderberg más maduro.

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